Se lo conoce como el humorista que hace reír los abuelos, pero Marcelo Zeta es más que eso desde su propuesta del doble sentido y la picardía. Los demuestra en “El coleccionista de risas”, el espectáculo de stand up que presentará hoy en Puerto Libertad (Las Piedras 1.850), a las 21. “Vas a encontrar de todo, pero la idea siempre es la misma: humor sano para que se ría toda la familia. Estoy convencido de que lo que pasa en el teatro es mágico: una noche rodeada de emociones no tiene precio. Es olvidarse del celular y de los problemas por un rato, hacer que se diviertan y dejar un mensaje”, describe.
Una de sus rutinas por internet es piropear a gente mayor en la calle par conversar y subir sus reacciones. “Lo de los videos salió un poco sin querer. Surgió en Mar del Plata, en los días de descanso del teatro. Se me ocurrió empezar a filosofar con la gente. Empezó a gustar, le fui metiendo mi impronta... una cosa llevó a la otra y se fue un poco de las manos con la repercusión. Hay mucho del Marcelo de la vida real, porque siempre trato de generar buena onda, y también hay una cuota del pibe de barrio de Berazategui, que nunca se olvida de dónde viene, esté donde esté”, explica. En su show, “el público es fundamental, porque todo depende mucho de la improvisación”.
“Hay un hilo conductor que puede disparar en cualquier momento, y la gente es ese valor agregado es lo que hace que cada función sea única e inigualable. Tucumán tiene un público muy piola, y además muy exigente”, reconoce.